La noche perfecta de San Lorenzo  se preveía magnífica este año 2018 para disfrutar de un montón de oportunidades de pedir  deseos a las estrellas fugaces
. Me entero bien el mejor día para ver las Perseidas en Madrid, ¡voilà! la noche del  12 al 13 de agosto es el momento perfecto.

Sigo las recomendaciones para ver cómo sea las también conocidas como Lágrimas de San Lorenzo. Primero, la fecha, que según las predicciones de los astrónomos se podrán contemplar en toda su plenitud del 12 de julio hasta el 23 de agosto, aunque las madrugadas más propicias serán las del 10, 11 y 12 en las cuales se esperan unos 60-70 meteoros por hora, hasta incluso entre 150 y 200. Aunque la noche perfecta es la del domingo 12 al lunes 13.

Otra lluvia de estrellas maravillosa en mi vida, otro año más me veía pidiendo deseos directamente a esos haces de luz provenientes de la mismísima constelación de Perseo.

Gracias Jesús por regarme todas estas PERSEIDAS que no pude ver anoche

Este año todo es propicio, cielos despejados, luna nueva el día anterior, nada me va a impedir ver de nuevo la magia de las estrellas fugaces, mi día preferido del año desde que tengo recuerdos.

La contaminación lumínica de Madrid podría ser el único impedimento para hacer mi sueño realidad, pero unos amigos que viven en la sierra preparan un espectacular evento en su casa ubicada en medio del bosque y me invitan. Además mi hija me acompañará y los hijos de mi amiga están también. ¡Feliz reencuentro!

Me pongo con la bolsa para vivir la noche más brillante de mi vida. Llevo ropa de abrigo porque las previsiones meteorológicas dan fresquito, además me voy a la sierra. ¡Deseando que llegue el momentazo! y llega…

La cena la sirven en el jardín, todo riquísimo, la compañía ¡increíble!, amigos de toda la vida y algún que otro nuevo. Música, risas, buena conversación y cabeza arriba mirando al norteste, hacía el lado contrario donde está la luna, al rincón más oscuro. Nuestros hijos celebran el «reencuentro», hacía tanto tiempo que no se veían que ni se acordaban unos de otros.

Y… como dice la canción «y nos dieron las 10, y las 11 y la 1 y las 2».

– ¡He visto una! Mira.

(¡Tarde!… andaba yo en mis pensamientos, cabeza abajo)

– ¡Qué flipe! ¿habéis visto esa que ha recorrido todo el cielo?

(¡Otra que me perdí!… estaba bailando mi canción preferida)

– ¡Llevo cuatro! a cuál más flipante

(¡¿y yo?!… ni una sola)

– Este año van ¡tan lentas! que me está dando tiempo a especificar, pero ¡bien! ¡bien! mis deseos.

(Estoy a punto de la tortícolis y todavía no he podido ni tan siquiera ver una. Yo también tengo el deseo todo el rato en la cabeza… y nada de nada. ¡Jo!

– ¡Nos vamos a casa! estoy harta de pedir deseos… bueno, es que no me quedan ya.

(¡joder! y yo que tengo un acumulado de deseos en la cabeza ya verás…¡si!¡si! que se vayan, así no me quitan la visión)

– ¡Me pongo una copita! las Perseidas este año me lo dan todo…

(¡Pues vaya! Si supiera que las estrellas fugaces son meteoritos que golpean la atmósfera de la tierra y son en realidad escombros, restos, ¡sí! ¡sí! partículas del cometa 190P/Swift Tuttle que cada 133 años completa un viaje a través del sistema solar interno dejando tras de sí una estela de polvo y arena). Dejo mis pensamientos y me integro en la conversación que justo andaba en ese punto.

– Bueno, ¿sabéis a qué velocidad van las Perseidas?

(Contesto yo, en un tono bastante irónico). La basura espacial esa se pone a 56 y 72 kilómetros por segundo, ¡normal! que todavía no haya podido ver ninguna. Van demasiado rápido.

– ¡Eva! ¿Basura espacial?, pero ¿no te gusta tanto esta noche?

– Sí, de hecho me paso todo el año deseando que llegue este día para pedir todos mis deseos. Me encanta pensar que se van a hacer realidad.

Y al decirlo en alto me di cuenta que este año no me hacía falta pedir deseos a una simbólica luz que recorre el firmamento a toda velocidad. Es como todo en la vida. Te pasas momentos preciosos, te pierdes experiencias espectaculares «ESPERANDO» que llegue tu estrella fugaz.

Estoy en una maravillosa cena con amigos y sus hijos y la mía, en una casa preciosa en plena naturaleza, conversando de la vida, bailando con mis deseos, pensando que están cumplidos, degustando los ricos platos que han preparado para mí. ¿qué más se puede pedir?.

Me comprometo a dejar de esperar que pase una Perseida y me ilumine

Yo soy la luz. Yo soy la estrella fugaz. Mi estela ilumina mi universo de bellos momentos que no me voy perder esperando que llegue el momento que yo creo que es idóneo. Se lo dejo al Destino, al Universo, a Dios… todo está perfectamente planeado para hacerme feliz, que viva en plenitud y disfrute del camino de HOY y de AHORA.

Ahora es la hora de brillar eternamente en todo mi esplendor para todo mi Universo. Ahora me dedico a cumplir mis deseos y no a pedirlos. Una servidora, que va evolucionando pasito a pasito y disfrutando del camino de vida.

Por si queréis leer la entrada sobre la lluvia de estrellas 2017: Os dejo la entrada en mi blog: https://evaroblesspain.wordpress.com/2016/08/15/dia-2055-la-historia-de-perseo-y-andromeda-se-escribe-en-las-estrellas/

Aquí el vídeo de la maravillosa noche que pasen con mis amigos, sus hijos y la mía y que me RECORDARON  la gran lección del AMOR INCONDICIONAL.

Eva Robles
Entrenadora de Sonrisas
Tel. 656 191 870
mail. entrenadoradesonrisas@gmail.com

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