DIA 124: Ella, fue la primera


Cuándo salimos a la calle a construir nuestra pubertad… ¿tenemos todos tan claro que es el sexo opuesto el que nos atrae?, y ¿si nos vemos atraídos por los de nuestro mismo sexo?. Mi gran amiga, me contó esta bella historia que le ocurrió en sus años de Universidad.

Mi primer amor, Eva, no tengo palabras para describirlo, ocurrió en la Facultad. Antes de entonces no había tenido contacto con nada que se pareciera al amor, salía siempre en pandilla y bueno, te tengo que confesar que era el patito feo. Unos horribles hierros franqueaban mis dientes, lo cual me cortaba la iniciativa del beso, que jamás se paso por la cabeza. Tenía estrabismo, por lo que llevaba unas espectaculares gafas de culo de vaso que alucinas, y estaba rellenita, bueno, eso me decía a mi misma para animarme. Era gordita, ¡qué coño!, estaba como una vaca, ahora lo puedo decir en alto, porque es una etapa superada, ya no llevo aparato y por contra luzco unos dientes perfectos, el estrabismo se corrigió y mi vista es perfecta, ahora uso una 38, ¡soy lo más parecido a la perfección!, los complejos, al rincón de los insatisfechos.

A lo que iba, mi primer amor… fue una experiencia muy especial, me enamoré de una compañera de la facultad, tengo que empezar diciendo que ella nunca se enteró, lo cual provocó en mi el mayor sufrimiento que he padecido, sufrí muchísimo durante años a causa de ese amor. Se llama Elisa, y al principio me encantó su forma de ser, la veía super simpática y amable conmigo, imagínate, me convertí en todo un reto para ella, convertir al patito feo en toda una diva.

Enseguida congenié con ella, ¿cómo no?, todo el mundo la adoraba o la envidiaban, el caso es que no pasaba indiferente en la facultad. Era inteligente, guapa, agradable en el trato con los demás, educada, respetuosa, humilde… en fin lo tenía todo (que voy a decir yo).

Hasta aquel entonces jamas me había fijado en una chica, ni en un chico… Pero, mi despertar sexual reprimido por mis complejos físicos dio todo su fruto al conocer a Elisa. Como te he dicho se empeñó en sacar de mi la verdadera mujer que se ocultaba tras las gafas, el aparato y los kilos de más. Fue un trabajo muy intenso, y que provocaba el que pasáramos muchas horas juntas, de día en el campus, muchos fines de semana me quedaba a dormir en su casa o ella en la mía. Nos convertimos en verdaderas “amigas del alma”.

Y yo no se que me ocurrió, pero de la admiración pasé al amor sin darme apenas cuenta. Después, mi orientación sexual ha cambiado, ya no me han vuelto a atraer las mujeres, solo fue Elisa, y no tengo yo muy claro, que fuera un tema de homosexualidad, porque a mi lo que me ponen son los tíos. No se como describírtelo, ni tengo explicación posible, solo se que fui muy feliz y así lo viví y así te lo cuento.

Ella hacía todo lo posible por ser atenta conmigo, estudiábamos siempre juntas, íbamos a todas las conferencias juntas, salíamos los fines de semana juntas, me hacía de taxista para arriba y para abajo, me acompañaba de compras y me aconsejaba qué me quedaba mejor, qué peor… en fin, compañeras, amigas, “amigas del alma”. Cualquier motivo era la excusa perfecta para estar con ella, el hecho de simplemente estar a su lado, me hacía tan feliz… Pero un buen día todo se estropeó, ella se fijó en un chico de un curso superior, y él tambien puso sus ojos en ella, total que empezaron a salir y yo me quedé prácticamente sola. Seguíamos quedando más espaciadamente, pero claro era todo un martirio, porque Elisa me contaba con todo detalle como era él, lo enamorada que estaba, los besos que se daban. Y de verás que yo no sentía rabia porque pasara menos tiempo con mi amiga por culpa de él, sino que sentía verdaderos celos, los mismo que he sentido cuando he descubierto en algunas de mis relaciones posteriores me han puesto los cuernos. Fue en ese momento cuando yo de veras fui consciente de que me había enamorado de Elisa hasta las trancas. Hasta ese momento yo no identificaba mi relación con ella con un enamoramiento, lo creía amistad. Pero, la rabia que sentía hacia su chico no era normal, es que lo hubiera matado por “robarme a mi Elisa”

Toda la devoción que sentía por ella se fue transformando poco a poco en odio, odio por no ser yo quién besara sus labios, ni quien la hiciera reir… la echaba tanto de menos… Pero, no hay mal que cien años dure, como decía mi abuelita, y el dolor se fue mitigando y desvaneciendo gracias al paso del tiempo. Yo dejé la facultad antes de acabar tercero, y nunca más volví a verla, me obligé a olvidarla, pero realmente, hoy que te estoy contando esta historia me doy cuenta que no lo consegí del todo. Ahora estoy feliz, vivo con mi pareja (un chico), tranquila, disfruto con él, pero muchas noches sigo soñando y fantaseando con ella, mi primer amor… y me despierto nerviosa, sudorosa, y siempre se repite el mismo sueño. La beso, y ella sale corriendo y cae al vacío por un precipicio, y la pesadilla me persigue y no he conseguido que se vaya de mis noches, sobre todo cuando estoy pasando malas rachas. Tengo que reconocer que no he sido capaz de olvidarla.

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